domingo, julio 16, 2006

Rucker Park >> Essential Streetball

Con el verano llega el basket callejero en Nueva York, donde la mezcla de habilidad, capacidad atlética y música 'rap' convierte a este juego en un espectáculo más. Ahora, en NY, el 'glamour' se traslada de las gradas del Madison Square Garden al Rucker Park.

En el Harlem neoyorquino, entre la calle 155 y la octava avenida, jugadores NBA retan a las leyendas del Streetball con mates y alley-oops imposibles. Acuden espectadores famosos como Denzel Washington, Alicia Keys o Bill Clinton, y otros, como los raperos P. Diddy o Jay-Z, se atreven incluso a ejercer de entrenadores.

“Nunca sabes qué estrella de la NBA o personaje famoso va a aparecer”, dice el jugador Adrian Walton en The New York Times. Apodado 'Hollywood', Walton es una de las últimas estrellas de la inagotable cantera callejera neoyorquina. Campeón tres veces consecutivas, mezcla a partes iguales juventud, calidad, fuerza y verborrea 'rap'. “Ésta es mi oportunidad de jugar contra jugadores NBA y ellos pueden decir cómo me muevo. Este campeonato me ha hecho una leyenda. Si esto fuera la NBA yo sería Kobe Bryant”, asegura.

Desde el comienzo del torneo, en 1946 de la mano de Holocome Rucker, a quien el parque debe su nombre, las estrellas de la NBA aceptaron el reto de medirse a las leyendas locales sobre el cemento verde y rojo de Rucker Park. Pero también se ha producido el recorrido inverso. Alguno de los genios de la calle han alcanzado una fama tal que les ha permitido dar el salto a la NBA, como Julius Hodge. Hodge consiguió un contrato con los Nuggets, pero no renuncia a jugar este torneo veraniego, ya que “aquí es de donde provengo y donde me siento más cómodo jugando”. En los próximos día se unirá a la plantilla de los HTRE.

Pero no todas estas historias tienen un final tan feliz. La gran leyenda de los años 70, Richard 'Pee Wee' Kirkaland, que anotó una media de 70 puntos por partido durante su carrera callejera y logró 135 en uno semiprofesional, no pudo lograr su sueño de jugar en la NBA con los Chicago Bulls por un problema de drogas.

Otra de sus leyendas en activo, Fred Brown, de sólo 1,79 de estatura, es todavía capaz, a sus 45 años, de machacar en la canasta como lo hacía hace más de dos décadas. “Dicen que soy demasiado viejo y bajo, pero eso es lo que me da la fuerza suficiente para seguir jugando todavía con más ganas”, dice el veterano jugador, que este año se estrenará como técnico.
Sin duda se trata de una espectacular raza de jugadores con igual talento para el juego que para los problemas. Sus fanfarronerías y desafíos, o como lo denominan en su jerga, el 'trash talking' (conversación basura), se convierten en la salsa a los partidos gracias a los 'piques' entre jugadores.

Sólo en un ambiente así se podrían escuchar apodos tan extravagantes como El Coleccionista de Huesos, Homicidio, La Roca, El Destructor o Mitad Hombre, Mitad Increíble. Por eso no es difícil escuchar a pie de cancha bravuconadas como las de Malloy 'The Future' Nesmith, quien se autodefine como “el próximo Isiah Thomas”. “Soy una leyenda –asegura-. Cuando tiro, driblo o hago un pase, la multitud se vuelve loca”

2 comentarios:

Florenzz dijo...

Gran post.

Aqui tenim la versió catalana amb la Campus Summer Campus i el dia de St. Albert. Si fa o no fa...

Duo dijo...

Llàstima que adidas es carregués el Streetball Chalenge de plaça espanya...allà hi anava tothom: barça's, penyes, etc